Durante la semana pasada, llegó a su fin la 32º edición de los Juegos Bonaerenses, en la cual participaron desde las etapas locales hasta la Final Provincial, más de 450.000 bonaerenses, entre ellos, cientos y cientos de jóvenes y adultos mayores de Lobería, Necochea, San Cayetano y Balcarce, los distritos de los que preferentemente se ocupa nuestro medio.
Estos Juegos son un ejemplo de lo que tantas veces hemos reclamado desde este espacio: la aplicación de políticas de estado.
En 1992 nacieron los entonces llamados Torneos Juveniles Bonaerenses, bajo la gobernación de Eduardo Duhalde, y a partir de allí se realizaron ininterrumpidamente, bajo las gestiones de Carlos Ruckauf, Felipe Solá, Daniel Scioli, María Eugenia Vidal y ahora con Axel Kicillof .
Más de tres décadas en los que han participado más de 20 millones de bonaerenses, entre adolescentes, jóvenes adultos, adultos mayores, personas con discapacidad y personas trasplantadas.
Los Juegos Bonaerenses promueven el acceso a la actividad física y la expresión cultural de la población, ofreciéndoles a deportistas y artistas la posibilidad de elevar su nivel, de competir, de ser evaluados por jurados, de crecer, de superarse y de prepararlos para lo que viene.
Pero más allá de eso, de toda la competencia que se desarrolla a lo largo de todas las etapas, la Final Provincial ofrece la posibilidad a quienes alcanzan dicha instancia, de disfrutar de varios días en Mar del Plata, compartiendo innumerables momentos con toda una delegación de la propia ciudad y conociendo gente de otros distritos.
Durante esa semana se viven experiencias inolvidables, se forman amistades que en muchos casos perduran para siempre, se comparten alegrías por las victorias, se aprende a acompañar y alentar al que no le toca tener el resultado esperado, se participa de salidas y paseos colectivos… Muchos jóvenes tienen en estos días su primera experiencia de pasar varios días lejos de su familia, lo que los prepara también para un futuro, y en el caso de los adultos mayores, disfrutan de sentirse activos.
Los Juegos Bonaerenses son una verdadera fiesta, donde se festeja cada medalla obtenida, pero más se disfruta de saber que nuestros distritos tienen jóvenes y adultos mayores con valores y buena educación, pues así lo demostraron en estos días de estadía en Mar del Plata, donde los responsables de cada delegación , ya sea de Lobería, Necochea, San Cayetano o Balcarce, fueron felicitados por el comportamiento demostrado. Esa es la gran victoria.
Carlos Laboranti, director ejecutivo.