Pequeñas acciones pueden ayudar a crear grandes cambios: Efecto mariposa en el barrio Gral. San Martín

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Trabajadores del Centro de Salud del Barrio

En la periferia del barrio General San Martín, conocido popularmente como las “200 viviendas”, viven familias en “ranchos de chapa”. Las calles de tierra se convierten en pantanos difíciles de transitar en plenos días de lluvia y a los alrededores se montan pequeños basurales. La salud de los habitantes se ve afectada no solo por razones estructurales, como es la falta de un hogar digno, agua potable,  cloacas o alimentos, sino también por el escaso conocimiento y la adopción de conductas preventivas, desde el lavado de manos hasta el saneamiento de las viviendas y sus alrededores.

En medio de este contexto, el centro de salud General San Martin y la gente que lo lleva adelante, trabaja día a día en pos de una vida mejor para los habitantes del barrio.

Juan Pedro es el médico generalista del centro de salud. Desde hace un trabaja para la Asociación llamada “Efecto mariposa”. El efecto mariposa es un concepto de la teoría del caos. La misma dice que con pequeñas acciones podemos cambiar muchas cosas que no nos gustan de nuestra vida o simplemente que en lugar de culpabilizarnos por los errores que todos cometemos, podemos darle una solución introduciendo pequeños cambios. “El batir de las alas de una mariposa puede provocar un huracán en otra parte del mundo”…

El mundo de tres familias del barrio un día cambió rotundamente. Una mañana, una trabajadora social se acercó al centro de Salud por  un caso de una nena que hacía un mes que no iba a clases. La asistente fue hasta la casa y se encontró con que la niña vivía en un rancho de chapa y no estaba yendo al colegio porque se encontraba cuidando a su mamá de un pos operatorio. “Cuando nos enteramos de la situación, detectamos dos fallas del sistema: una de parte del hospital, porque a la madre le dieron el alta para que se vaya a su casa sin saber que esa persona vivía en una situación habitacional crítica y la segunda falencia fue de parte nuestra porque no habíamos visto la situación antes”, explica el médico.

Así comenzó “Efecto mariposa”. Juan le contó a un amigo la situación que había vivido y entre los dos sintieron la necesidad de ayudar a la familia. “Primero le compramos leña y algo de comida y se lo llevamos a la casa. El lugar donde vivían no tenía piso, no tenía baño, todo era muy precario y cuando llovía todo se les mojaba. Sabíamos que no estábamos solucionando el problema de base, pero esa ayuda significaba algo muy importante para la familia. Después se nos ocurrió comprar silo bolsa y con cemento ayudarles a reacomodar el rancho de chapa. Antes de seguir avanzando con el plan, hablé con un paciente mío que es maestro mayor de obras y le conté la idea. Él nos recomendó no usar esos materiales porque son inflamables. Al poco tiempo, se sumó mi amigo constructor y entre los tres decidimos encarar la construcción con ladrillos y material. Entonces compramos durloc, una chica nos donó ladrillos y le hicimos la casa de material”, explica Juan. “Cuando estábamos por  terminar la primera casa, surge Carolina, una mujer que tiene dos hijas. Su situación habitacional era crítica, casi no tenía techo. Trabajamos para arreglarlo y también le pusimos agua y le hicimos un baño adentro”, cuenta el médico.

Todo este proceso fue dándose en el tiempo y con la ayuda de muchas personas que fueron donando materiales, puertas, ventanas y ladrillos para poder llevar adelante cada construcción.

La tercera casa todavía está en proceso. Un grupo de vecinas se acercó al centro salud y le comentó a Juan la importancia de ayudar a una familia que vivía en un racho de chapa y que los niños sufrían de asma. Al encarar esta nueva construcción, Juan y los colaboradores pensaron que la mejor manera de avanzar era haciendo un trabajo en conjunto con la familia. “El médico y sus amigos nos ayudaron a conseguir los materiales y junto a mi papá comenzamos a levantar las paredes. En el rancho de chapa estuvimos viviendo durante dos años, fueron tiempos difíciles, pero por suerte llegó un ángel caído del cielo y logramos tener un hogar”, reflexiona Marcos, quien habita en la nueva casa junto a su mujer y sus dos hijos.

El centro de salud es un espacio de atención primaria pero también es un lugar de escucha frente a las necesidades de la gente del barrio. “El paredón que está alrededor del centro, lo construimos con unos chicos de una cooperativa del barrio. Eso nos permitió usar el espacio verde que tiene el lugar. Una vez que lo cerramos, hicimos una huerta. La producción se la entregamos a los comedores y a las familias de barrio. Hay un espacio libre que no estamos usando y planeamos construir un lugar de usos múltiples con botellas de plástico” explica Juan.

Juan en la huerta

Los compañeros que trabajan en conjunto con el médico, hablan de él con orgullo y admiración. Susana es licenciada en enfermería y explica que todos los días hacen trabajos de prevención, promoción y vacunación. Actualmente están desarrollando PROSANE (Programa Nacional de Salud Escolar). Este programa trabaja el tema de la salud de manera colectiva con los colegios y con la familia. “Hay niños que tienen complicaciones de base que no se han observado y de esta manera podemos descubrir el problema antes. Se hace todos los años y  se atienden a los niños de primero hasta sexto grado”, explica la enfermera. Miriam es trabajadora social y cuenta que en la atención primaria trabajan con el grupo familiar. También se trabaja con las condiciones habitacionales, así es como surgió Efecto Mariposa. “Una acción que vos puedas hacer, puede multiplicarse e impactar en el resto del mundo. Lo que estamos haciendo está buenísimo, pero no hay que perder de vista que el Estado es el que debería estar presente en estas situaciones. La solidaridad en momentos de crisis no alcanza. En el barrio la gente se enferma porque no tiene agua potable, no tienen baños o porque viven en ranchos que no tienen luz solar”, explica Miriam.

Trabajadores del Centro de Salud del Barrio

Todos los que llevan adelante “Efecto Mariposa” buscan cambiar una realidad que no todos quieren ver. El derecho a la vivienda es, esencialmente, el derecho a vivir en un lugar digno. Tal cual lo dice en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional: “…la protección integral de la familia; la defensa del bien de familia; la compensación económica familiar y el acceso a una vivienda digna. …”.

Por Andrea Molina